En el artículo anterior hemos detallado algunos consejos que podemos poner en práctica para evitar que los amigos de lo ajeno, o los profesionales que se dedican a localizar viviendas vacías para ocupar, no lo tengan tan fácil.

Pero, ¿qué ocurre si ya hemos sido víctimas de esta situación? ¿Cómo podemos y debemos actuar?

COMO ACTUAR EN CASO DE ROBO

Hemos llegado a nuestra vivienda y nos encontramos con claros signos de que la entrada ha sido forzada y posiblemente hemos sufrido un robo. En primer lugar, hay que mantener la calma y, en ningún caso, entrar en la vivienda porque no sabemos si los ladrones siguen dentro y podría ser peligroso para nuestra integridad física. Además, tampoco es recomendable acceder al interior de la vivienda porque no debemos ni tocar ni mover nada que pudiera haber sido manipulado por los ladrones puesto que entorpeceríamos el trabajo de la policía.

Lo mejor que podemos hacer es, una vez detectado el robo, debemos avisar a algún Cuerpo de Seguridad, como puede ser la Guardia Civil, en el 062, o la Policía Nacional, en el 091, y notificarlo. Puede ser que, por los nervios del momento, no recordemos los teléfonos, pero llamando al 112, que es el teléfono de emergencias, redirigirán la llamada al Cuerpo correspondiente, como hemos indicado en el artículo anterior.

Cuando el cuerpo policial correspondiente acuda, revisarán el escenario y nos indicarán que nos acerquemos a la comisaría que nos corresponda a formular la correspondiente denuncia dentro de las 72 horas siguientes al robo, indicando si tienes un seguro de hogar. Es importante y recomendable presentar documentos justificativos de los objetos robados, así como facturas, etc., para poderlos identificar si se recuperasen. Por eso hablábamos en el artículo dela semana pasada de la importancia de fotografiar los objetos valiosos y apuntar los números de serie.

Una vez presentada la denuncia, es importante que solicitemos un justificante de su presentación porque el seguro que se encargue de gestionar el robo de nuestra vivienda, nos lo va a requerir.

Cuando llamemos a la compañía de seguros para aportar la documentación que nos solicitan, hay que recordar que, igual que podemos reclamar sobre los objetos robados, también podemos hacerlo sobre los daños que hubiera sufrido la vivienda

Si han sustraído alguna tarjeta de débito o crédito, hay que llamar al banco correspondiente para anularlas igual que si se han llevado algún ordenador, móvil o Tablet en el que se hayan introducido nuestros datos personales de carácter financiero para hacer alguna operación, también debemos hacerlo para que den de baja todos los datos de banca online.

COMO ACTUAR EN CASO DE OCUPACIÓN.

En el caso de las ocupaciones, lo principal es la inmediatez: no hay que esperar ni 48 o 72 horas porque dependiendo de si el ocupante se instala rápidamente, o no, es posible que, pasadas esas horas, ya se pueda considerar la vivienda como su morada y tenga derecho a la intimidad, por lo que no habría opción de expulsión inmediata

Al igual que en caso de robo, lo primero es llamar a la policía y nunca debemos intentar ser nosotros los que saquemos a la fuerza a los ocupantes de nuestra vivienda: primero, porque nuestra integridad física puede correr mucho peligro y segundo, porque, según la legislación vigente, hacerlo nos convertiría automáticamente a nosotros en los delincuentes y esto puede conllevar penas de cárcel.

Nunca cortar los suministros de agua, luz y calefacción que tenga contratados la vivienda y que deben mantenerse a pesar de no estar disfrutando de la misma, sellar o cambiar las cerraduras de la vivienda para impedir el acceso a la vivienda que, desgraciadamente, ahora constituye su domicilio ni amenazar a los ocupantes de la vivienda para que abandonen la vivienda porque son acciones que pueden observarse como delito de coacciones a nivel penal.

Como norma general, las ocupaciones pueden resolverse por vía penal o civil, siendo la segunda la más rápida.

Si actuamos por vía Penal, es porque la ocupación se ha producido en contra de la voluntad del dueño o titular del derecho de uso y que, aunque no haya habido violencia, se comete delito y no falta pero la diferencia en la pena que se aplicará a los ocupantes viene dada por el carácter de morada o no que tenga la vivienda ocupada: si la vivienda constituye morada -entendiendo por morada “el recinto, generalmente cerrado y techado, en el que el sujeto pasivo y sus parientes próximos, habitan, desarrollan su vida íntima y familiar, comprendiéndose dentro de dicho recinto, dotado de especial protección, no sólo las estancias destinadas a la convivencia en intimidad, sino cuantos anejos, aledaños o dependencias que constituyan el entorno de la vida privada de los moradores, indispensable para el desenvolvimiento de dicha intimidad familiar“ – los ocupantes incurren en un delito de allanamiento de morada que se sanciona con pena de prisión de hasta 2 años.

Si la vivienda no constituya morada, hablaríamos de un delito de usurpación de propiedad que se sancionaría con pena de multa, a no ser que hubiese mediado violencia, que sí podría observarse pena de cárcel, menor que en el supuesto anterior.

Una vez detectada la ocupación, hay que acudir a una comisaría de policía y a un juzgado de guardia para interponer la denuncia aportando las pruebas de propiedad del inmueble. Cuando nos personemos en el juzgado, es preferible que lo hagamos acompañados de un abogado, para formular la correspondiente denuncia y también vamos a tener que llevar las escrituras de propiedad del inmueble, o en su defecto, una nota simple registral, para demostrar que el inmueble ocupado es de nuestra propiedad, además de una prueba de que la habitamos de manera regular, para que al hacer constar en la denuncia que hablamos de vivienda habitual, o segunda vivienda, y queremos que se proceda al desalojo inmediato del inmueble. De este modo, también podremos solicitar al Juez encargado del proceso, la aplicación de las medidas cautelares que están contempladas en el Art. 13 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECRIM) y que abogan por conseguir este desalojo sin esperar a que finalice el procedimiento.

El principal escollo de hacerlo por vía penal es que la denuncia tiene que ir dirigida contra personas físicas concretas, lo cual alarga el proceso porque hay que cursar una investigación para dar con la identidad de los ocupantes, algo que muchas veces no es especialmente fácil y que, en esta vía, las segundas residencias no son constitutivas de delito de allanamiento.

Por vía Civil, este procedimiento lo regulan la Ley 5/2018 que está destinada a recuperar de forma inmediata la posesión de bienes inmuebles destinados a vivienda que han sido ilegalmente ocupadas y devolverlas a su legítimo poseedor.

Pueden actuar por esta vía personas físicas, entidades sin ánimo de lucro y entidades públicas propietarias de una vivienda en virtud de justo título, por lo que también tienen legitimación activa otros posibles poseedores como arrendadores, usufructuarios, etc, quedando excluidas las personas jurídicas con ánimo de lucro que tengan posesión de un inmueble que haya sido ocupado Es decir, se destina a la recuperación de viviendas, ya sean la vivienda habitual o segundas residencias, quedando excluidos los locales de negocio.

En este caso no se requiere identificar a los ocupantes de la vivienda y la denuncia se puede dirigir genéricamente contra quienes se encuentren en la vivienda.

Al tratarse de un juicio verbal es necesario que intervengan tanto abogado como procurador, así que, si decidimos ir adelante por esta vía, tendremos que tener en cuenta los gastos económicos que nos repercutirán sus honorarios.

Para presentar la demanda de juicio verbal, se debe acudir al Juzgado Decano de Primera Instancia que corresponda en función de la ubicación de tu casa y solicitar la recuperación inmediata del inmueble aportando las escrituras o los títulos que te acrediten como propietario o poseedor legítimo, al igual que por vía penal.

Cuando la demanda se admite, se notifica la misma a los ocupantes de la vivienda y se les da un plazo de cinco días para que legitimen su estancia en la vivienda con algún tipo de documentación. Si pasado ese plazo no son capaces de justificarlo, el juez ordenará la entrega del bien a su legítimo propietario y fechará el desalojo. Es una decisión judicial que no se puede recurrir y es ejecutable con carácter directo.

Y ¿QUÉ HACE LA POLICÍA EN CASO DE OCUPACIÓN?

El límite de actuación de la policía son 48 horas.

Si se puede demostrar que los ocupas llevan menos de ese tiempo dentro de la vivienda, la policía puede entrar a sacarlos sin necesidad de una orden judicial, pero, si no es así y los ocupantes llevan dentro de la vivienda un plazo superior a esas 48 horas, no hay nada que hacer.

Se abrirían entonces dos vías de actuación: la misma policía puede mediar para hacer salir del inmueble a los ocupas, cosa que no es muy habitual que pase, y procedería a su identificación para poder tramitar la denuncia correspondiente, pero, si los ocupantes ilegales no salen, la policía no puede entrara a un domicilio sin la autorización del residente o sin orden judicial, por lo que, como hemos dicho antes, el propietario debe interponer una denuncia iniciar un proceso judicial de deshaucio.

 

A finales del año 2020, de forma paralela al nuevo protocolo de actuación ante las ocupaciones ilegales de inmuebles establecido por la Secretaría de Estado de Seguridad, se creó una aplicación de móvil, dependiente del Ministerio del Interior, llamada AlertCops que permite a afectados, propietarios, vecinos o cualquier usuario que detecte un caso de ocupación ilegal de inmuebles, o algún otro delito, poner en conocimiento de la Policía Nacional o la Guardia Civil los hechos de forma inmediata y discreta.

El usuario puede alertar de cualquier acción ilegal referida a la ocupación de inmuebles pulsando el icono de «ocupación ilegal de vivienda», tanto si es víctima como testigo y se podrán adjuntar fotos o vídeos sobre el hecho, cuya alerta se remitirán al centro policial más cercano del usuario para activar el protocolo de actuación del Ministerio del Interior para este tipo de delitos.